INTERFERENCIAS se desarrolla como un proceso de trabajo abierto, situado y en desplazamiento. Cada fase del proyecto se construye en relación directa con los territorios en los que se activa, con sus ritmos, sus condiciones específicas y las personas que forman parte de ellos. No se trata de aplicar un esquema cerrado, sino de generar un marco de encuentro, escucha y producción de sentido a partir de cada contexto.
En esta línea, la Unidad Móvil Interferente funciona como dispositivo de presencia, mediación y trabajo de campo. La Unidad Móvil no es únicamente un medio de transporte o una infraestructura logística, sino una estructura móvil desde la que el proyecto se desplaza, se inserta temporalmente en distintos lugares y articula su relación con el territorio. Su presencia hace visible el carácter itinerante del proyecto y su voluntad de trabajar desde la proximidad, el contacto directo y la permanencia temporal en cada contexto.
El proceso combina investigación previa, documentación, recorridos, conversaciones, registro audiovisual y activación de testimonios individuales. A partir de ese trabajo, cada participación se incorpora a una red más amplia de voces y experiencias que da forma al proyecto en su conjunto. Las imágenes, los vídeos, los códigos QR, las inserciones en el espacio y los materiales de archivo no aparecen como elementos separados, sino como partes de un mismo proceso de construcción.